martes, 1 de agosto de 2017

Reseña 26 | MARTINA EN TIERRA FIRME de Elísabet Benavent (Bilogía Horizonte Martina II)


Hoy os traigo, como veis, la segunda y última parte de la historia de Martina y Pablo en la bilogía Horizonte Martina. No me extiendo mucho, y sin más, ¡que empiece la reseña!


Título: Martina en tierra firme
Autor: Elísabet Benavent
ISBN:  9788483658499
Número de páginas: 704


Si te llamas Martina y te has enamorado perdidamente de Pablo Ruiz...
Si te has dejado llevar y te has soltado la melena...
Si juntos habéis hecho y dicho cosas que jamás imaginasteis...
Eres la protagonista de esta historia y tu vida está a punto de ser otra.
Quedarás a la deriva, perderás el norte,
y poco a poco estarás más lejos de tu hogar en tierra firme.


Lo primero que tengo que decir respecto a este libro es que de alguna manera tiene un tinte diferente al primero, podría incluso decir que son libros de alguna manera separados. Es decir, a grandes rasgos, el primero es mucho más pasional, pese a que se recrea a veces en detalles de la vida cotidiana (lo que decía en la anterior reseña de que hacen continuamente el recorrido casa de Martina - El Mar - casa de Pablo); mientras que este segundo es un libro podríamos decir que se divide en dos partes: la primera parte, centrada casi únicamente en la maternidad de Martina. Llegó un punto en que hablar todo el rato del embarazo me pareció muy aburrido y que la autora lo que quiso es alargar una historia que se podría contar en un único libro, para hacer dos. Páginas y páginas de la vida diaria de una embarazada que, personalmente, no me interesaban ni aportaban mucho a la historia. Parece el típico libro recomendable para aquellas mujeres que quieren/van a ser madres pronto, y toda la ilusión que eso conlleva para ellas. A mí personalmente el mensaje no me ha llegado. La segunda parte se centra en el post parto de la protagonista, y de todas las emociones que siente durante este periodo y las consecuencias que conllevan. 

Pero vamos a centrarnos en algunos detalles más concretos:

Lo primero de lo que me gustaría hablar es la manera que tienen de tratar el embarazo de Martina. Para mí, desacertada desde el primer momento. Están continuamente describiéndolo con frases como por ejemplo: Te hice un bombo o te f***é sin condón. Si bien es cierto que no deja de ser verdad, no me parece una forma de hablar de un tema tan serio, más que anda porque al fin y al cabo fueron ellos los que no pusieron medio alguno para evitarlo. Y de esto también quiero hablar, es decir, de la irresponsabilidad por parte de ambos, que no está justificada en nada más que ella dejándose llevar por lo que él quiere en cada momento. 
Son irresponsables hasta en la forma de plantearse el embarazo, confiando en que acabará abortando de manera natural:

Martina: Yo estaba demasiado segura de que no tendríamos que enfrentarnos a nada que no fuera un "Ohhh, no pudo ser". Quizá era mi manera de reaccionar a todo lo que estaba pasándome.

En cuanto a Pablo, me parece que empieza siendo un completo inmaduro e irresponsable, pese a que después conforme va pasando el tiempo sí que toma las riendas de la situación y se hace un "padre responsable". Pero al principio, como decía, no deja de hacer tonterías. Un ejemplo, para mí llamativo y que resume lo que estoy diciendo, es que poco después de saber que Martina está embarazada, lo que hace es aparecer en el trabajo borracho (negocio que él dirige, y que por tanto requiere mayor responsabilidad): 

Martina: Lo achaqué al shock de saber que estaba embaraza y a la discusión que habíamos tenido [...] No tuvo que acercarse a mí para saber que estaba borracho. Bueno... Borracho estaría un par de horas antes, en aquel momento estaba al borde del desmayo.

En cuanto a Martina, la opinión sobre decisión de abortar dependerá del lector, ya que hay argumentos tanto a favor como en contra. Es decir, por un lado ella dice que no me veía como madre y que no sabía nada de instintos ni nada que no fuera querer cumplir mis metas y ninguna de ellas se llamaba "bebé". Esto lo entiendo, es comprensible que una mujer quiera o no tener hijos, esto ya va en la decisión de la persona y sólo ella es dueña de decidirlo, como es en este caso. Sin embargo, también entiendo que al final decida no interrumpir el embarazo, ya que explican cómo esta podría ser su única oportunidad para ser madre, y ella en el pasado sí que tenía esta ilusión. Así que no puedo criticar su decisión puesto que le pertenece solo a ella y porque es una postura difícil. 
Además, de este personaje me gusta, como ya dije, la pasión que tiene por su trabajo (su vocación) aunque es otro de los temas que queda en un segundo plano una vez que ella se queda embarazada. También me gusta la relación que tiene con sus amigas, especialmente con Amaia, que la apoya para que trate de darle una oportunidad al amor y que no se deje guiar por sus inseguridades y por sus miedos. Sin embargo, al final del libro me parece que le dedica a Sandra una frase un tanto hipócrita para mi gusto, que es la siguiente:


Ella se entregaba al doscientos por cien al proyecto común con alguien que vivía por y para sí mismo; era cuestión de tiempo que todo se derrumbara. Lo que se construye con prisas suele tener cimientos muy débiles.

Opino que es un poco hipócrita por su parte decir esto teniendo en cuenta que su relación con Pablo está construida a prisa totalmente, como dice ella durante todo el libro, con lo cual no puede criticar en su amiga algo que ella también ha hecho. 

En cuanto a la historia propiamente de los dos personajes, sin entrar en el embarazo (aunque, como digo, es el 90% del libro), me ha parecido mucho más pasional que en el primero, y de alguna manera más...¿Formal? en gran parte debido al embarazo. Salvo al principio, como dije antes, Pablo se preocupa muchísimo por Martina y por que esté continuamente bien. Además, me gustó cómo Martina para de ser un cyborg (se define así a sí misma), a una persona que se empapa de la vida y que deja de tener miedo a sentir. De alguna manera él hace que sus engranajes emocionales dejen de estar rígidos y empecen a funcionar. Como dice la canción de Dorian, "Pequeña gran revolución", Martina empieza a comerse la vida a manos llenas

 ➼ — ¿Qué haces? 
— Me traslado.
— ¿Y lo haces por qué...? 
— Porque no pienso volver a dormir sin ti ni un día de mi vida.


Cambiando de personajes y de relación, ahora me gustaría hablar de la de Amaia y Javi. En cuanto a estos dos, creo que es la pareja y los personajes a los que más cariño cogí en el libro y con los que más empaticé. Me encanta lo que quiere transmitir esta pareja, que aunque él sea el típico chico guapo y ella se vea así misma "gorda" (lo dice ella misma), es precisamente la única mujer de la que él se ha enamorado y la quiere absolutamente tal y como es. Me parece que transmite algo muy bonito, como es que el amor no entiende ni de físicos, ni de formas de ser, etc. sino que simplemente si dos personas se quieren el resto da igual. Una de las frases más bonitas que he leído de Javi hacia Amaia creo que resume todo lo que estoy diciendo: para él, ella es una princesa.*Aclaración: María es la sobrina de Javi, cuando llama tía a Amaia es una forma de hablar, no es literalmente su tía.

Javi: María*...- Llamó Javi a su sobrina mientras retenía a Amaia para que no se marchara.- Yo ya tengo dos princesas. Tú y tu tía Amaia.

En cuanto a Amaia tengo que decir que me despertó mucha empatía y de alguna manera llegué a sentir todos sus complejos y problemas con su aspecto físico, con su peso. Hay una frase que a mí me dio mucha pena (en el sentido de que pensase así) y es esta:

Amaia se repitió, como cada vez que tenía hambre, que era demasiado guapo (Javi) para ella y que si no se esforzaba, terminaría dejándola.

Es decir, me da mucha pena que tenga ese sentimiento de que nunca es lo suficientemente guapa, atractiva, pese a que como acabo de decir Javi constantemente le está diciendo lo bonita que es. 

En cuanto a Sandra, es un personaje con el que nunca llegué a empatizar y, además, lo llegué a aborrecer. Me parece una persona muy poco madura, incluso un poco egoista, y con determinados comentarios que a veces me hicieron llevarme las manos a la cabeza. Un ejemplo:

Martina: ¿Y tú me ves a mí siendo madre?
Sandra: No. Pero eres mujer. Va en tu código genético.
Martina: Eso es mentira Sandra. Las mujeres no nacemos para ser madres. Es una opción biológica, no un sino. 
Sandra: Esas ideas hippies que te ha contagiado tu novio acabarán con la humanidad.

En este caso estoy totalmente de acuerdo con Martina. Es decir, cada uno tiene su opinión particular respecto con la maternidad, pero, para mí, siempre tiene que ser una opción, no una obligación ni algo impuesto socialmente. Como dice Martina, es una opción, no un sino. Y la frase final de acabar con la humanidad, pues un tanto de lo mismo, que no consigo empatizar ni entender a este personaje cuando dice estas cosas. Tampoco me gusta cómo trata a Amaia, continuamente haciendo mella en sus complejos y con indirectas de que está gorda con frases del estilo vete a comer Donuts, entre otras muchas. 



2/5 PARA PASAR EL RATO


Esta segunda parte me ha decepcionado un poco en el sentido que no sigue la misma línea que el primer libro, sino que como ya dije, se centra casi exclusivamente en el embarazo de la protagonista. Me parece un libro para pasar el rato, que acabé de leer no porque me enganchase sino porque quería saber el final de la historia y porque algunos de los personajes secundarios me gustaban mucho. Lo recomiendo para aquellas que queráis saber los sentimientos de una embarazada a lo largo de esos nueve meses y saber cómo lo vive con su pareja y amigos. Por el resto, creo que no lo recomendaría, porque llega a ser aburrido y en cierta manera repetitivo.  




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